Revista La Rana
Del diario de Jochen Klepper (fragmento)

Traducción de Julián Aubrit



5 DE DICIEMBRE DE 1942 / SÁBADO
si es que habéis gustado la benignidad del Señor (1 P. 2, 3)


    De nuevo es uno de esos días en los que hay que juntar fuerzas, en los que hay que cerrar los ojos, que creen ver los designios de Dios. No puede ser, no puede ser. Hoy temprano llegó de Estocolmo un telegrama de los Meschke: «Katharina y Brigitte bien». Así que ha nacido la hija de Brigitte y se llama como me prometieron hace mucho Karl y Brigitte, Katharina por Katharina von Bora.
    Qué doloroso es que se tenga que agradecer porque la chica no ha nacido en Alemania, en la Alemania de este terrible presente.
    A la mañana llamó por teléfono Almqvist: han llamado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia para decir que se ha concedido a Renate el permiso de entrada.
    No hemos podido ocultárselo a la chica cuando volvió a casa, aunque todavía falta el paso más difícil: una segunda audiencia con el Ministro Frick, que he solicitado inmediatamente, en la que hay que ver si mantiene lo que me dijo en octubre del año pasado en relación con la salida de Renerle del país.
    A la tarde Renerle y yo fuimos citados por Almqvist en la legación sueca. Almqvist rechaza todo agradecimiento; él sólo ha sido un instrumento de Dios. Y de nuevo se trata de tener coraje. También el Barón E., que entró en ese momento y hoy a la mañana recibió la llamada de su Ministerio de Asuntos Exteriores, dice que ha ocurrido algo totalmente extraordinario.
    Söderström –después de un año– una vez más debe haber intercedido por Renerle con gran energía. El permiso de entrada, limitado por tres meses sólo formalmente, tiene validez inmediata. Teniendo en cuenta el incremento de medidas para los judíos en Alemania, se nos aconseja que nos apuremos. Ya se está tratando con el enviado inglés en Estocolmo sobre si, como Brigitte, también Renerle puede ser llevada de Suecia a Inglaterra a través de los cuáqueros.
    ¡Qué puede traer la semana que viene!<
    A la tarde Hanni comunicó telefónicamente el nacimiento de Katharina a las pocas personas de acá que todavía conocen a Brigitte.
    La mañana fue inclemente y ventosa; la tarde lluviosa y ventosa. Hanni y Renerle cosían para Navidad. Y cuando las veo, solamente puedo pensar en si en la nueva gestión con Frick puedo agregar un pedido de «salvoconducto» para Hanni. Mis preocupaciones no tienen límite, ya son un tormento.
    ¿Va a terminar de nuevo con la terrible auto-acusación de que en 1939 no mandamos a Renerle a Inglaterra junto con Brigitte…?



6 DE DICIEMBRE DE 1942 / DOMINGO (SEGUNDO ADVIENTO)
Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza,
porque vuestra redención está cerca
(Lc. 21, 28)


    Oscuro, tormentoso y lluvioso; tan nublado que en todas las comidas hubo que prender la lámpara.
    Con Hanni en el servicio religioso de Adviento. Los dos primeros domingos de Adviento ya han traído los grandes y graves cantos de Adviento, y los alegres. El evangelio de Lucas del Segundo Adviento siempre tiene un significado especial para nosotros.
    Y qué imagen de paz fue este domingo de Adviento a la luz de las velas, con ramas de abetos y flores, con la pequeña y tranquila celebración por el nacimiento de Katharina, Adviento y San Nicolás. (…)
    Sólo saber salvadas a las hijas llena ahora a Hanni de una pasión conmovedora.



7 DE DICIEMBRE DE 1942 / LUNES
Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga,
halle velando
(Lc. 12, 37)


    El sábado, después de las novedades de Estocolmo, le he escrito a Frick. Hoy, cuando volví del trabajo, habían llamado por teléfono del ministerio ya a la mañana: Frick me espera mañana a las once, y a la tarde se repitió el mensaje. (…)
    ¿Y ya nos angustia una y otra vez la pregunta por el destino de Hanni? ¡A qué región del miedo hemos ido a parar!

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